viernes, 13 de enero de 2023

LA CARTA DE PROSPERI DESPUÉS DE UNA AUDIENCIA PRIVADA CON EL PAPA

El viernes 13 de enero, el presidente de la Fraternidad de CL fue recibido por el Santo Padre. El mensaje a todo el movimiento después de su encuentro con Francisco.


Queridos amigos:


Quiero compartir con vosotros la alegría de haber sido recibido en audiencia privada por el papa Francisco el pasado viernes 13 de enero.

He podido contarle el camino que hemos hecho estos meses desde la inolvidable jornada en la Plaza de San Pedro. El Santo Padre ha confirmado la profunda estima que tiene por nuestra experiencia, recordando especialmente su primer encuentro con don Francesco Ricci y cuánto le entusiasmó ya entonces la lectura de los textos de don Giussani, comprendiendo que se trataba de una «espiritualidad para nuestro tiempo». También ha expresado su aprecio por el trabajo que hemos hecho sobre el contenido de su discurso y nos invita a continuar el camino que hemos emprendido, asegurando su disponibilidad para sostenernos.

Además, le he informado del gesto que tendremos en Roma el próximo 20 de enero en favor de la paz en Ucrania junto a Monseñor Paul Richard Gallagher y el director del diario Avvenire, Marco Tarquinio. A propósito de esto, como ya nos dijo el 15 de octubre, me ha reiterado que cuenta con todo nuestro apoyo en su «profecía por la paz».

Por último, el Papa nos pide que sigamos rezando por él y por su misión.


Agradecido de corazón por vuestra amistad, recibid un afectuoso saludo.


Davide Prosperi


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lunes, 2 de enero de 2023

BENEDICTO XVI. «UN VERDADERO GIGANTE DE LA FE»

«Ha sido un padre afectuoso para cada hombre y mujer de nuestra época. Aun llenos de dolor, agradecemos inmensamente a Dios que nos haya donado un amigo y un guía en el camino como él». Las declaraciones de Davide Prosperi.

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sábado, 24 de diciembre de 2022

LA FIESTA DE LA SENCILLEZ DE UN NIÑO

 «La Navidad es ese Acontecimiento que todos esperan: liberarse de la autodeterminación para descubrirse determinados, es decir, afirmados, amados». El artículo de Davide Prosperi en el "Corriere della Sera" el 24 diciembre



El papa Francisco, en su mensaje por la 56ª Jornada Mundial de la Paz, invita a todos a dejar que «Dios transforme nuestros criterios habituales de interpretación del mundo y de la realidad». Frente al mal, la guerra y las muchas contradicciones del mundo de hoy, el Santo Padre nos recuerda que «aunque los acontecimientos de nuestra existencia parezcan tan trágicos […], estamos llamados a mantener el corazón abierto a la esperanza, confiando en Dios que se hace presente».

La Navidad siempre ha sido para todos, también para los que no creen, un momento cargado de alegría y de esperanza. Una esperanza que hoy parece que ya pertenece a un pasado lejano en la memoria. Quedan huellas de buenos sentimientos, pero solo al alcance de quien se los puede permitir, mientras las cosas vayan bien. Pero en los últimos años las cosas no han ido demasiado bien. Escribía el sociólogo Sergio Belardinelli hace unos días a propósito de la Navidad: «Se nos ha secado la esperanza de que algo realmente nuevo pueda irrumpir en nuestra vida para sacarla de su letargo». Habla de una aridez que a nadie se le ahorra y cuando la vida apremia, cuando empiezan a bombardear tu patria o cuando pierdes lo más querido, resulta imposible quedarse indiferente. Hace unas semanas, el columnista Antonio Polito (Sette-Corriere della Sera, 11/11/22) escribía sobre el doloroso funeral de Francesco, un joven hijo de compañeros suyos en el Corriere, y sobre la búsqueda de sentido que una tragedia así genera inevitablemente. Es la misma búsqueda que suscitan las imágenes que nos llegan de la azotada Ucrania o de tantos escenarios de conflicto presentes en el mundo. Polito añade sin embargo que la homilía del sacerdote, impregnada de una viva esperanza cristiana, «alivió el peso de nuestro corazón, enjugó las lágrimas de nuestros ojos, creyentes y no creyentes». Para luego lamentarse: «Qué pena que el mensaje cristiano se haya debilitado tanto en nuestro país». Pero, bien mirado, ¿cuál es el mensaje cristiano? ¿Sobre qué se apoya esta esperanza? Un niño. Es casi de locos pensarlo. La esperanza del mundo se sostiene sobre la cosa más frágil e indefensa que se pueda imaginar. Paradójicamente, sirviéndose de la fragilidad de este niño es como Dios se adentra en la historia de los hombres: «Un Dios, amigo mío, Dios se ha molestado, Dios se ha sacrificado por mí. Eso es el cristianismo», decía Péguy. El origen y el sentido de cada cosa, ese Misterio al que se dirige el corazón buscando respuesta a sus exigencias de verdad, justicia, felicidad y amor, se ha hecho niño, ha venido entre nosotros. No hay un anuncio más esperado que este en toda la historia de la humanidad. Nadie que esté abierto a la posibilidad de que exista una respuesta a esas exigencias puede evitar medirse con un acontecimiento como este.

¿Por qué Dios, como dice Péguy, se ha molestado? Bien pensado, no se me ocurre otra respuesta más que esta: por amor. Por una ternura infinita hacia cada hombre y mujer, hacia ti y hacia mí. Decía don Giussani hablando de la alegría de la Navidad: «Es amor puro, altruismo puro […]. La Navidad es la fiesta del niño –en sentido evangélico–, es decir, de la sencillez. […] Esta sencillez no es más que la transparencia de lo que en el fondo somos: espera de otro». La Navidad nos enseña una sencillez posible para todos, porque desvela la posibilidad de un amor puro, divino, dentro de la vida cotidiana.

Este niño hace nuevas todas las cosas y dona a aquellos que lo reconocen una forma de presencia original capaz de encontrarse con todos. «Estamos llamados a afrontar los retos de nuestro mundo con responsabilidad y compasión», dice el Papa en el citado mensaje. Siendo objeto del amor de Dios que viene entre nosotros, todo cambia. Nace una amistad que no censura ni una coma de la humanidad de cada uno, que no resuelve el mal del mundo, pero que es capaz de un camino de bien porque está segura (¡por ese hecho que ha acontecido!) de que hay un destino bueno. Una amistad segura y al mismo tiempo humilde. La verdadera humildad cristiana consiste, en efecto, en dejarse provocar por las preguntas del mundo para compartirlas con «responsabilidad» y «compasión». Solo por esta razón el cristiano puede verse atraído por el grito de significado que surge ante el dolor, la enfermedad, el límite o la exigencia de amar y ser amado en un contexto donde el sentido de estas palabras parece haberse evaporado. Son muchas las preguntas a las que al hombre de hoy, con toda su sabiduría tecnológica, le cuesta encontrar respuesta, y acaba por refugiarse en un derecho a la autodeterminación que arrastra a la sociedad hacia un individualismo cada vez más estéril (pensemos en la crisis de natalidad). Por otra parte, como decía Romano Guardini, «al abandonar a Dios, el hombre se vuelve incomprensible para sí mismo».

La Navidad, en cambio, es ese Acontecimiento que todos esperan: liberarse de la autodeterminación para descubrirse determinados, es decir, afirmados, amados, por Aquel que buscamos desde el primer llanto que emitimos nada más salir del vientre de nuestra madre. «¿Quién eres tú que llenas mi corazón de tu ausencia, que llenas toda la tierra de tu ausencia?», recita un hermoso verso del poeta Pär Lagerkvist. Ese «Tú» se ha revelado. De ahí puede nacer verdaderamente la semilla de una paz verdadera. Como recordaba don Giussani a los jóvenes que le seguían: «Tenemos que admitir que es inigualable que el cristianismo diga que Dios se ha hecho hombre, y que permanece en medio de esta compañía de amigos». Sí, es inigualable, pero posible.

Davide Prosperi

lunes, 19 de diciembre de 2022

Manifiesto de Navidad 2022


Un detalle de “La Virgen de los peregrinos” de Caravaggio acompaña las palabras de don Giussani y el papa Francisco.


Para mí todo sucedió como la sorpresa de un «bello día», cuando un profesor del bachillerato –yo tenía 15 años– leyó y explicó la primera página del evangelio de san Juan. «El Verbo de Dios, o bien aquello en lo que todo consiste, se hizo carne», decía. «Por esto, la belleza se hizo carne, la bondad se hizo carne, la justicia se hizo carne, el amor, la vida, la verdad se han hecho carne: el ser no está en un más allá platónico, sino que se ha hecho carne, es uno entre nosotros». Y esto es todo. Porque mi vida desde muy joven ha estado literalmente impregnada de este hecho: ya sea como memoria que de forma persistente golpeaba mi pensamiento, ya sea como estímulo para una valoración nueva de la banalidad cotidiana. El instante, desde entonces, no fue ya una banalidad para mí. Cuando un «bello día» sucede e inesperadamente se ve algo hermoso, uno no puede dejar de contarlo al amigo cercano, no puede dejar de gritar: «¡Mirad allí!». De esta forma sucedió.

Luigi Giussani



De joven, con solo quince años, le había impresionado el descubrimiento del misterio de Cristo. Había intuido –no solo con la mente sino con el corazón– que Cristo es el centro unificador de toda la realidad, es la respuesta a todos los interrogantes humanos, es la realización de todo deseo de felicidad, de bien, de amor, de eternidad presente en el corazón humano. El estupor y la fascinación de este primer encuentro con Cristo ya no lo abandonarían. Como dijo en su funeral el entonces cardenal Ratzinger: «Don Giussani siempre tuvo la mirada de su vida y de su corazón dirigida hacia Cristo. Así, comprendió que el cristianismo no es un sistema intelectual, un conjunto de dogmas, un moralismo; que el cristianismo es un encuentro, una historia de amor, un acontecimiento». Aquí está la raíz de su carisma. Don Giussani atraía, convencía, convertía los corazones porque transmitía a los otros lo que llevaba dentro después de su experiencia fundamental: la pasión por el hombre y la pasión por Cristo como cumplimiento del hombre.

Papa Francisco





domingo, 18 de diciembre de 2022

Podcast Sentido religioso

Il senso religioso es un pódcast en trece entregas que recorre los contenidos del famoso libro de don Luigi Giussani, por primera vez de su viva voz, grabada durante los ciclos de clases universitarias que impartió en Milán entre 1978 y 1985.

Los pódcast son en idioma original, por tanto, en italiano


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lunes, 21 de noviembre de 2022

Peregrinación a Caacupé

 

La Peregrinación inicia con un breve gesto de memoria y la caminata a las 22:00 en el "Kurusu Peregrino"

Se camina en silencio, y este silencio solo se interrumpe para el canto o el rezo del Rosario.

Durante la caminata tendremos Sacerdotes confesando hacia la parte de atrás.

LLEVAR: Calzado cómodo, abrigo liviano, Linterna.



 

🚌 COLECTIVOS

El pasaje de ida y vuelta cuesta Gs. 40.000.

Lugares de salida y regreso

🚌 Recoleta: Anotarse con Margarita V. 

🚌 Santa Caterina: Anotarse con Emilce P.

🚌 San Lorenzo: Anotarse con Luis Galeano 


Audiencia. La carta del Papa

El 15 de octubre, en la plaza de San Pedro, Davide Prosperi entregó a Francisco una carta de agradecimiento. Esta es la respuesta del Santo Padre.


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miércoles, 16 de noviembre de 2022

La guerra en Ucrania y la «profecía por la paz»

 

El manifiesto de CL sobre la situación del conflicto ucraniano. Una contribución que se ofrece a todos para comprender el valor del juicio del papa Francisco y promover iniciativas públicas de oración y confrontación.

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