01.02.2024
jueves, 1 de febrero de 2024
EL PAPA A CL: «CUSTODIAD LA UNIDAD»
jueves, 11 de enero de 2024
«UNA VIDA ENTREGADA A CRISTO SIN RESERVAS»
Queridos amigos, durante la tarde del 9 de enero subió al Cielo nuestro querido Jesús Carrascosa, “Carras” como le llamábamos todos. El Señor le llamó pocas semanas después de diagnosticarle una dolencia que no tardó en mostrar su gravedad. Carras pronunció su “sí” definitivo a Cristo, teniendo al lado a su mujer, Jone, y a sus amigos, los rostros más cercanos de esa gran compañía a la que entregó su vida de manera incansable desde que conoció a don Giussani.
En su encuentro con don Giussani reconoció la respuesta convincente para lo que estaba buscando: el cristianismo es un hecho, y el método para aprender ese hecho consiste en estar dentro de una compañía de amigos que se reconocen unidos porque Cristo está presente. En un testimonio que dio durante un Triduo pascual a los bachilleres, afirmaba: «Giussani decía que la fe es reconocer una Presencia, es decir, no es uno que vino y luego se fue, como creía yo de joven. También decía que rezar es hacer memoria de esa Presencia que responde a todas nuestras preguntas. Todo eso lo comprendí gracias a don Giussani y a chavales como vosotros que lo siguieron. Descubrí que el principio unitario es este Tú; el Tú de Cristo es el principio unitario que despierta esa capacidad de amistad que es la comunión; “donde dos o tres se reúnen en mi nombre, ahí estoy yo”; “yo estaré con vosotros todos los días hasta el fin del mundo”; “te pido, Padre, que sean uno, como nosotros somos uno, para que el mundo crea”. Ser una sola cosa entre nosotros gracias a Él es la felicidad de la vida».
Para mí ha sido un gran amigo. Aunque estoy seguro de que ya está gozando del abrazo de Cristo, por el que entregó cada gota de su vida sin reservas, en este momento siento con mucha fuerza la falta de su entusiasmo tan contagioso, de su afecto y de su humilde sabiduría.
Poco antes de Navidad fui a Madrid para verle, a él y a Jone. Me impresionó verlo, con fatiga y sufrimiento, tan lleno de alegría, de curiosidad y de disponibilidad. Igual que Jone, perfectamente consciente de lo que estaba sucediendo, me testimonió una profunda seguridad. Ante un hombre y una mujer tan libres de las cadenas del miedo y del dolor que normalmente nos afligen con la enfermedad, tú también empiezas a desear la misma alegría, la misma curiosidad, la misma disponibilidad. Dan ganas de pegarte a ellos, a ese vínculo que expresa de una forma desbordante que hay algo más: Cristo, «principio unitario que despierta esa capacidad de amistad que es la comunión». Para muchos de nosotros Carras ha sido un padre porque siguiéndolo hemos aprendido a reconocer ese principio de la verdadera unidad, de la verdadera comunión. Para mí también ha sido así: era un padre por cómo me ofrecía y me proponía lo que él ya seguía, la presencia de Cristo.
Esto se me ha hecho aún más evidente en los últimos tiempos, viendo cómo para él ha sido sencillo secundar, con inteligencia y afecto verdaderos, y madurar con gratitud y oración, los pasos que nos pedía dar la Iglesia. Hablando con él he aprendido la conmoción que provoca a un padre caminar junto a su hijo por el sendero que le había mostrado en los tiempos de su juventud.
Unido a todos vosotros en la oración, también me gustaría expresar toda la cercanía y gratitud de nuestro abrazo a Jone con estas tiernas palabras que don Giussani dijo en unos Ejercicios de la Fraternidad: «Pensad en una familia como la de Carras, que ha aceptado la responsabilidad de guiar el movimiento en todas sus iniciativas misioneras, presentes en 64 países del mundo, ¡qué mujer debe tener, eh! Porque siempre digo a los hombres: vosotros sois así, sois realmente buenos, pero el primer mérito es de vuestra mujer, que os permite hacer estas cosas. En cualquier caso, su mujer es como él». El hecho de que vivía plenamente consciente y agradecido por esto se notaba en cómo la miraba siempre, hasta el último instante.
Gracias, Carras, por tu amistad, gracias por todo. Ahora que contemplas el rostro del Padre que tanto has amado, sigue acompañándonos mientras avanzamos juntos en este apasionante camino.
martes, 26 de diciembre de 2023
Un camino de la mirada
Convivencia con jóvenes de CL
Asís, 23-26 de noviembre de 2023
Páginas: 116
Del 23 al 26 de noviembre de 2023 tuvo lugar en Asís la segunda convivencia con un grupo de jóvenes del Movimiento. Más de cuatrocientas personas, procedentes de toda Italia y de otros países, compartieron momentos de confrontación intensa y vivieron momentos de convivencia (aquí la crónica).
domingo, 24 de diciembre de 2023
LOS JÓVENES Y LA NAVIDAD. UN IDEAL POR EL QUE APOSTAR
Davide Prosperi 24.12.2023
Hace poco tuve un diálogo con un grupo de estudiantes universitarios y lo primero que me preguntaron fue: «¿Cómo vivir una relación afectiva si todos somos mezquinos y nos traicionamos?». Los jóvenes sienten el peso de la responsabilidad del futuro de la sociedad, especialmente cuando se ven rodeados por hechos tan dramáticos como los que hemos visto este año: el terrible ataque del 7 de octubre, guerras que no cesan, brutales actos de violencia cometidos en nombre de un falso amor que en realidad es un abuso. Hay muchos análisis al respecto: a los jóvenes les cuesta comprender el mundo que les rodea, son más frágiles y tienen más dificultades para entender lo que quieren y quiénes quieren llegar a ser, prefieren vivir en el mundo virtual más que en el real, etcétera. No voy a juzgar el contenido de estas interpretaciones, pero tengo la impresión de que casi siempre se mira a las causas contingentes o a las consecuencias de su malestar. Rara vez alguien se interesa por su origen.
Don Giussani decía hace treinta años a un grupo de jóvenes: «Mientes cuando dices a tu novia “Te quiero” si no deseas que se afirme su destino». ¿Qué significa querer a alguien «por su destino»? Todos desean «querer», el deseo de felicidad de uno mismo y de quien tenemos al lado es propio de nuestra naturaleza. Sin embargo, muchas veces vence la frustración o el miedo a no ser capaces de mantener este deseo. Entonces, en el mejor de los casos, nos contentamos con lo que cada uno sea capaz de dar para que la vida resulte menos amarga. Pero a menudo eso acaba transformándose en voluntad de poseer al otro y por tanto en violencia. «No existe ningún ideal por el cual podamos sacrificarnos porque de todos conocemos la mentira, nosotros que no sabemos qué es la verdad». Estas palabras de André Malraux ofrecen un punto de fuga en este cortocircuito. Lo que parece que más falta hace hoy es un gran ideal por el que dar la vida. De otro modo sería inexplicable el temor de tantas parejas a tener hijos.
¿Pero cuándo es verdadero un ideal? ¿Y cuándo se acaba convirtiendo en sueño e ideología? ¿Tiene razón Malraux cuando dice que no sabemos qué es la verdad, o acaso ese deseo profundo, auténtico, de bien que habita en nuestro corazón no es el signo de que existe una verdad y de que la realidad no es un engaño ni un juego de interpretaciones? Educar a los jóvenes en una postura de espera, de apertura positiva hacia sí mismos y a la realidad, me parece que es el primer paso para ponerlos en condiciones de interceptar esas señales concretas que indican que no es todo una ilusión. Por supuesto, me doy cuenta –hablo como padre, profesor universitario y responsable de una realidad que congrega a muchos jóvenes– de que, para ser creíbles, los adultos debemos mantener ante todo esta postura: ¿qué puede esperar un joven si su padre o su madre, o sus profesores, viven sin esperar nada?
En el tiempo de Navidad esta espera se hace palpable. Hace dos mil años los pastores en Belén, y con ellos toda la humanidad, esperaban un cambio al que no sabían ponerle nombre. Justamente a esa espera viene a responder hoy el anuncio de la Navidad: «El destino del que yo nazco y al que tiendo, mi principio y mi fin, se ha convertido en Uno de nosotros. (…) Cristo es algo sin lo cual el hombre y la realidad entera desaparecen, quedando tan solo el breve impacto del instante –placer o dolor– que el tiempo convierte en cenizas» (don Giussani). Las cenizas de nuestros sueños son rescatadas por el único ideal que resiste el embate del mal y del tiempo: Dios mismo ha venido a nuestro encuentro. El destino ya no es esa ilusión imposible de que se cumplan nuestros sueños, tan volubles y precarios. El destino se ha hecho compañero de camino en una amistad donde siempre podemos verificar si el camino es verdadero y si es para nosotros. En este sentido, las palabras del Papa en la última Jornada Mundial de la Juventud reabren un horizonte ideal por el que verdaderamente merece la pena apostar: «A vosotros, jóvenes, que cultiváis sueños grandes pero a veces ofuscados por el temor de no verlos realizarse (…) Jesús os dice: ¡No tengáis miedo!».
lunes, 18 de diciembre de 2023
NAVIDAD 2023. EL VIDEO DEL CARTEL DE CL
Las palabras del Papa Francisco y de don Giussani, este año acompañadas por la “Adoración de los Magos”, fresco del siglo XIV del Monasterio del Sacro Speco, Subiaco. Online también la versión video
La fe no solo mira a Jesús, sino que mira desde el punto de vista de Jesús, con sus ojos: es una participación en su modo de ver. La vida de Cristo abre un espacio nuevo a la experiencia humana, en el que podemos entrar. Para que pudiésemos conocerlo, acogerlo y seguirlo, el Hijo de Dios ha asumido nuestra carne. La fe en el Hijo de Dios hecho hombre en Jesús de Nazaret no nos separa de la realidad, sino que nos permite captar su significado profundo, se adquiere una nueva forma de ver. El ver también forma parte del seguimiento de Jesús, y la fe se presenta como un camino de la mirada, en el que los ojos se acostumbran a ver en profundidad.
Papa Francisco
¿Qué es lo más importante en mi vida? Es este hombre nacido de las entrañas de una joven, que creció como todos los demás, y murió, aceptó morir por amor a los hombres, por salvar a todos los hombres, hacia los cuales tantas veces expresó su sentimiento de piedad: «Tuvo piedad de ellos porque eran como un rebaño sin pastor». Si Dios se hizo hombre, este hombre se convierte en el objeto supremo de mi amor. No hay nada más concreto que esto, porque cambia el ahora, cambia cómo yo te miro.
Luigi Giussani
martes, 21 de noviembre de 2023
Peregrinación a Caacupé 2023
(Averiguar con su responsable de Escuela de Comunidad)
viernes, 27 de octubre de 2023
«IMPLORAMOS LA PAZ»
CL se adhiere a la jornada de oración, ayuno y penitencia del 27 de octubre, convocada por el Papa. Las comunidades del movimiento están invitadas a participar en las actividades propuestas en sus parroquias y diócesis.
jueves, 12 de octubre de 2023
«LA FE, CUMPLIMIENTO DE LA RAZÓN»
«LA FE, CUMPLIMIENTO DE LA RAZÓN» El texto de la Jornada de apertura de curso de los adultos de CL en Lombardía y el video con el testimonio de Jone Echarri.
Ver el enlace en sitio internacional
Marca tu calendario para el 21 de octubre de 2023 y únete al "Encuentro de Octubre" en la sede de Asunción.





.png)

